La Noche Antes de Nochebuena

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Los días previos a Navidad tienen una magia muy peculiar. Al menos para mí, me sirve para pensar en las personas a las que quiero mandarles un mensaje de felicitación. Personas con las que conviví y es una manera de reconectar con aquellos que no he platicado en mucho tiempo. Me gusta el ritual de preparar un mensaje personalizado a ellos y al hacerlo recuerdo o procuro recordar cosas valiosas de ellos y por qué los considero importantes.

De la misma manera me gusta aprovechar, qué todo está mas tranquilo para poner mis cosas en orden. En acomodar y limpiar. Pero sobre todo estos días me sirven para reflexionar sobre el año, dar gracias por lo aprendido, poner en contexto mis problemas, planear lo que sigue y recuperar energías. Es un tiempo valioso y de mucha introspección.

Y en esa instrospección, sé y reconozco que aún me falta mucho por hacer y por aprender. Pero con energía renovada, estoy listo, primero para festejar la navidad y disfrutar el momento con la familia, y terminar de recuperar energía para lo que sigue. En el inter, aprovecho para desearte a tí lector que sea una Feliz Navidad, una linda Nochebuena y que encuentres paz, amor y abundancia.

Lo mejor hoy y siempre!

Compras Navideñas

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Hace unos años en México había un anuncio en el radio que el tagline era: “regale afecto, no lo compre”. Y es una frase que constantemente me recuerdo. Y es mas notorio en estas épocas decembrinas. Hoy fui al centro comercial (algo que tenía años sin hacer, por qué Amazon) y me quedé impactado de la cantidad de personas que había. Todos intentando hacer las compras para regalar algo a sus seres queridos. Pero lejos de ver a la gente contenta y disfrutando, y pensando en las reacciones que seguramente sus regalos deberían de tener en los demás, yo solamente veía a gente estresada, molesta y con una cara de coraje y hasta de frustración. Y fue cuando nuevamente esa frase de “regale afecto, no lo compre”, llegó nuevamente a mi cabeza.

Cuantos de esos regalos serán en realidad dados con el verdadero motivo que es tener gratitud? ¿Cuántas de esas personas lo hacen con el gusto real de dar un pequeño detalle (o grande, en realidad eso no importa), y con el fin de reconocer el trabajo, de agradecer o simplemente de compartir la abundancia? No es el regalo, es la intención.

Y no sería mejor, que en vez de estar estresados, le cambien el significado y y tratar de sonreir? Y quizás en vez de sufrirlo, disfrutarlo?