The Coward of the County

Hoy cuando desperté leí la noticia que Kenny Rogers, uno de los cantantes mas exitosos de música country de los 70’s había muerto. Al escuchar la noticia lo primero que pasó por mi mente fue los recuerdos de mi infancia. Escuchar sus canciones en el radio en mi casa.

Su música siempre me pareció muy nostálgica y triste. Mis recuerdos son de escuchar a mi padre escuchando a Rogers en la sala con un whiskey. Siempre con su mirada nostálgica.

Recuerdo mucho la canción de “The Coward of The County” y si bien la letra la tenía en mi mente, creo que jamás había puesto atención a la misma, hasta hoy. “You don’t have to fight to be a man”. Al término de la canción la frase se convierte en: “Sometimes you have to fight when you are a man”. Y a veces así va uno por la vida, evitando pelear, para no tener problemas, dejando que las cosas pasen, para evitar las confrontaciones. Pero llega un punto en el que no podemos mas. En el que debemos de ser fuertes y valientes. Espero que nunca en las circunstancias de la canción. Pero siempre defendiendo nuestros principios, nuestros valores. Llega un momento en que hay que madurar y dejar de ser el niño que nuestros padres piensan que somos, y convertirnos en hombres. Y a veces eso significa, cuestionar lo que nos enseñaron. Derrumbar la programación que nos pusieron en nuestra casa, romper los tabúes y los techos que nuestros padres nos impusieron, y entender, que, podemos ser lo que queramos ser.

Hoy entendí tanto. Y gracias a una canción escrita en los 70’s. A veces tardamos 40 años en hacer las conexiones. Pero una vez hechas, tenemos que atravesar ese espacio, y romper con lo que ya no nos sirve. Gracias Kenny.

El Círculo

circulo de personas
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¿Quienes están en tu círculo más cercano? ¿Quienes son las personas con las qué pasas o convives el mayor tiempo de tu día? Dicen que nos convertimos en lo que son las 5 personas con las que te juntas son. Y eso toma mucha importancia, por qué como decían los abuelos, los buenos amigos te levantan, las malas influencias te hunden.

Y eso lo traigo a colación por un libro que estoy leyendo, que habla sobre el poder de los grupos, de como la gente se va relacionando y como es de vital importancia que las personas convivan con un grupo que los ayude y motiven. Se han hecho numerosos estudios para determinar o tratar de predecir el éxito de las personas. Famoso es el proyecto Aristotle de Google en el que se trata de encontrar patrones y la manera de acomodar los grupos de empleados para maximizar el potencial y como contestar a la pregunta: ¿qué hace a un grupo exitoso?

Y los resultados realmente no fueron lo que google esperaba. La investigación encontró que lo que en realidad importaba menos era quien estaba en el equipo (hablando de estrellas) y más en como el equipo trabajaba en conjunto.

El Coach de Uconn – Geno Auriemma tiene una filosofía muy clara. Es construir un equipo unido, más que cuidar de una super estrella. Y es mas importante estar en un equipo memorable por su trabajo que ser una estrella en un equipo del cual nadie se acuerda. Y ha logrado ser campeón en múltiples ocasiones.

Y todo eso me puso a reflexionar si en realidad estoy conviviendo lo suficiente con personas que me ayuden a crecer. Si las relaciones que tengo están tratando también de crecer y nos ayudamos mutuamente. O simplemente estoy con un grupo de personas que se la pasan en el chisme, hablando mal de los demás en lugar de preocuparse por motivar y ayudar. Y me doy cuenta que no toda la gente con la que me relaciono me ayuda en mi proceso para crecer.

Y entonces, la respuesta es muy sencilla. Busca gente que te ayude. No que te frene. Forma equipos que te ayuden a construir y no destruir. Y avanza, aunque en el camino tengas que dejar gente que ya no aporta.