Aprendiendo

Photo by Element5 Digital on Unsplash

Me gusta aprender. Ir descubriendo cosas que antes no tenían sentido, y empezar a conectar puntos es un proceso transformativo. Poder de repente empezar a entender la foto completa y empezar a ver cómo todo empieza a cuadrar, es una de las sensaciones que más disfruto.

Durante mucho tiempo, algunos amigos me decían que para que quería seguir aprendiendo, para que seguir moviendo el barco, si el camino mas cómodo, el más sencillo, y quizás hasta el más conveniente, era no hacer nada.

Pero no, eso no es para mí. A mí me gusta poder aprender, poder seguir descubriendo, y en el camino poder seguir ejercitando mi memoria. Lo siento como si fuera una rutina de ejercicio, de fortalecer músculos, y de poder estar actualizado.

Y durante otro tiempo quise provocar que otros de mis amigos siguieran aprendiendo, que conocieran de otras cosas, pero entendí que todos estamos en distintos puntos, y eso está bien. No me considero mejor que ellos, simplemente creo que tenemos distintos objetivos. Si a algunos no les apetece “mover el bote” a mi si me parece prudente, quemar velas y empezar de nuevo. Vida solo tenemos una, así que el mejor momento es hoy. A final de cuentas, nadie se convirtió en navegante sin salir al mar.

Win

Photo by Katrina Berban on Unsplash

Siempre me he considerado una persona muy centrada. Y qué dificilmente se me notan las emociones. Por supuesto que soy una persona que le gusta ganar, pero normalmente cuando llego a ese punto de obtener la victoria mi sensación es de “reto cumplido” y ahora qué sigue?

Y sé que debería de darme mas tiempo y disfrutar mas las cosas, pero no sé si es una falla o simplemente me gusta mas el proceso que disfrutar cuando llega el triunfo. Y viene esto al caso, por qué el día de ayer, uno de mis hijos inició su temporada de futbol americano en su preparatoria. El verlo saltar al campo con su nuevo uniforme, con sus nuevos compañeros, fue una gran satisfacción. Verlo destacar y ser un baluarte fue muy emocionante. El partido terminó como se esperaba, el equipo de Guadalajara ganando con comodidad. Y entonces cuando le tomé la foto viéndolo con esa cara de felicidad, mi siguiente pensamiento fue, y ahora? Qué sigue? Sé que he hablado mucho de que el camino es lo importante y no el destino, pero me gustaría ser mas capaz de disfrutar el momento de gloria. Supongo que tengo que seguir aprendiendo.

A Veces Cuesta Ser Constante

Photo by Thought Catalog on Unsplash

En los últimos días me he sentido cargado de muchas cosas, entre que mi trabajo ha sido muy difícil, que he traído muchos pendientes, y que mi mente parece estar muy dispersa, me ha costado mucho trabajo ser constante en la escritura.

A principios de año me había prometido o comprometido a escribir 500 palabras al menos diarias. Había dicho que también iba a escribir otro tanto para mi trabajo y al menos un artículo adicional para mi perfil personal, pero ha sido sumamente (por no decir, imposible). Y me cuesta trabajo aceptarlo, por qué soy alguién que si inicia o se compromete a algo, tiene que hacerlo realidad. Pero sé que estoy tomando el approach incorrecto. Tengo que disfrutar mas lo que hago, para que se convierta en algo bueno y algo que se hace con gusto, y no un dolor, o algo “que tengo que hacer”.

También creo que es un proceso de descubrimiento, y a veces es mejor expresar una idea en pocas palabras, que tratar de divagar. Así que hoy me doy permiso de decir, no he sido lo constante que quisiera, y también que me falta mucho por hacer. Construir un hábito, es algo que debe ser poco a poco.

Así que este es un mensaje, para recordarte que no importa si de repente tienes un contratiempo. El chiste es seguir avanzando, y a veces, o casi siempre un pequeño paso, es mejor que ninguno. Y en el camino, hay días que puedes dar dos pasos, y retroceder uno, pero a fin de cuentas, no abandones.

Como un sidenote, les recomiendo este libro, que estoy leyendo, para hacer mas fácil convertir a tener mejores hábitos. Tiny Habits – The Small Changes That Change Everything – TJ Fogg

Kobe

Kobe Bryant during a 2012 Lakers game in Phoenix, Arizona.
 Christian Petersen/Getty Images

Hoy el mundo se quedó en shock al enterarse que Kobe Bryant, uno de los grandes basquetbolistas y uno de los atletas mas importantes de nuestra era ha muerto a raíz de un accidente de helicoptero, en donde además de él, su hija de 13 años también falleció.

Para mi Kobe siempre aparecía en las conversaciones de quien era el mas grande, si Michael Jordan o el era el GOAT (greatest of all time). Mis hijos y yo discutíamos todo el tiempo sobre esto, y ellos defendían a Kobe y yo a Michael.

Y mas allá que si yo lo consideré el mas grande o no, la realidad es que era un gran atleta, y un excelente ser humano. Si, hubo momentos en que se cuestionó su integridad cuando fue acusado de violación. Pero el fue una persona comprometida con la sociedad. Una vez que se retiró fundó varias empresas y se dedicaba a promover la creatividad. Hace apenas unas pocas semanas, apareció en uno de mis podcasts favoritos (Jordan Harbinger) donde hablaba de su mentalidad (“Black Mamba”) de sus distintos proyectos, su inspiración y demás.

Creo que el mundo ha perdido hoy a alguien que inspiraba, que fue un gran deportista, alguien comprometido en mejorar cada día. RIP KOBE. El ser humano ha muerto, pero su leyenda seguirá adelante.

Viajar por Carretera

Photo by Sam Burriss on Unsplash

Hoy me tocó viajar de Guadalajara a Queretaro para ver el primer partido de temporada de uno de mis hijos en su nuevo equipo. Es un trayecto relativamente cercano (alrededor de 4 horas y media).Durante el camino de ida iba escuchando algunos podcasts, hasta que ya no podía seguir concentrandome, entonces me puse a pensar mucho. Sobre las cosas que he hecho, en lo que estoy tratando de hacer, lo que he logrado y lo que me falta por hacer. Y entonces, traté de calmar mi mente, poner atención a mis pensamientos y sobre todo, no pensar en nada. En escuchar mi respiración, en enfocarme en el presente, para que fuera un rotundo fracaso.

Es muy complicado hacer que la mente se calme. Y es algo que toma mucho tiempo. Para mi quizás 2 horas estuve tratando de hacerlo hasta que me di por vencido. Llegaron a mi muchos pensamientos, muchas ideas, mucho de lo que me está pasando, pero no fui capaz de poner en calma y en blanco mi mente. Eso me dice que tengo que regresar a meditar y a ponerme en silencio. Es como un músculo que dejas de ejercitar. A ustedes les pasa?

El Mejor Maridaje Es La Compañía

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El otro día platicando por whatsapp con una amiga que es sommelier, le preguntaba qué cual era el mejor vino para maridar con una carne asada. Y si bien me dió un par de opciones, su comentario fue: “el mejor maridaje es la compañía”. Y se me quedó muy grabado. Cuantas veces hemos estado platicando con alguien y lo que estamos tomando es lo de menos, puede ser el vino mas caro, la cerveza mas aguada, o el refresco con hielos sin mayor valor.

Y lo que queda de esos momentos es el recuerdo. Y creo que es válido para muchas cosas, no importa lo que estés haciendo, o lo que estés tomando, el chiste es estar tan presente, que lo que haces pase a segundo término y lo que tiene mas valor es la compañía.

Por muchos maridajes más, y por disfrutar mucho vino, con los seres queridos.

La Constancia

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Cuando crees que ya has pasado un objetivo, la vida se encarga de ponerte la prueba nuevamente. Solo para verificar qué es realidad. Así me está pasando últimamente. Yo había dicho que todos los días iba a escribir aunque sea unas cuantas líneas (en realidad el objetivo lo he ido bajando de 750 palabras a 500 a unas cuantas palabras diarias). Pero a veces es difícil. Parecería que se activa un mecanismo dentro de tu mente que te dice, vas muy bien, pero vamos metiéndote miedo nuevamente, vamos a tratar de distraerte un poco para ver si puedes seguir con la constancia. Pero al igual que con el entrenamiento en el gimnasio, no podemos esperar que todos los días sean perfectos, e incluso debemos esforzarnos más y aparecer en esos días en que las ganas están más débiles que otros días. Es en esos momentos donde la resilencia debe aparecer. Así que se vale salirse un poco del camino, pero lo que jamás debemos permitir, es abandonar y rendirnos.