Mi Padre

photo of a man holding his son looking at a mountain
Photo by Austin Walker on Unsplash

En ocasiones anteriores ya he hablado de mi papá. Quizás no he platicado tanto que el y yo hemos tenido una relación fría, distante y hasta conflictiva durante muchos años. Incluso cuando mis padres se separaron yo me alejé mucho tiempo de el, pero de unos años a la fecha hemos tenido la oportunidad de platicar un poco más. Y digo platicar, pero en realidad mi padre es una persona de muy pocas palabras y que no le gusta expresar mucho, por no decir nada.

Sin embargo, he aprendido a perdonarlo, por las cosas que yo pensaba que había sido lastimado por el. También he aprendido a apreciar todas las cosas y todos los sacrificios que hizo por nosotros, ahora que a mi me toca ser padre me doy cuenta que somos muy injustos como hijos, y que a veces no vemos ni valoramos el enorme esfuerzo que realizan para darnos lo mejor que pueden. Pero lo más significativo para mí durante los últimos años es darme cuenta que a pesar de su edad (74 años) sigue practicando medicina, sigue siendo un doctor muy reconocido y sigue operando.

Cada cierto tiempo le piden hacer la re-certificación, que es un examen muy difícil y extenso. Durante las semanas o meses previos al examen, mi papá se vuelve muy distante, se enfoca en estudiar, y a veces hasta se vuelve grosero. El caso es que ayer aplicó su examen. Ayer me pidió que lo acompañará a dejarlo a la universidad donde se llevaría a cabo. Cuando me subí al carro con el, lo primero que le dije fue – “pa, se que te va a ir muy bien en este examen, pero yo lo que quiero decirte es que admiro, que tienes 74 años, que sigues teniendo hambre de conocimiento y eso me ha servido mucho por que eres mi ejemplo, y me demuestra que con voluntad todo es posible”. Tuvimos un pequeño momento en donde nos quedamos en silencio, y bueno, después el doctor regresó a ser el doctor. Pero hoy escribiendo nuevamente te digo papá, gracias por todas las enseñanzas, las que me diste con palabras, con golpes, pero sobre todo con tu ejemplo. Hay cosas que aprendí de tí que quisiera quitarme (ciertas actitudes), pero en general te digo, Gracias. Sé que lo hiciste bien, y hoy trataré de seguir tu ejemplo.