Pay It Forward

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Hoy en la mañana, estaba entrenando y escuchando un audiolibro. Mientras hacía la última serie de sentadillas, se me vino a la cabeza una buena amiga que me comentó que estaba batallando con algunos temas de liderazgo en su oficina. Inmediatamente supe que ese audiolibro era algo que tenía que compartirle de manera inmediata.

Me tuve que esperar a que fuera una hora decente para poderle enviar un mensaje y decirle que lo tenía que buscar. Mi sorpresa fue su reacción. Me dijo “mil gracias, este audiolibro llega en el momento preciso, estaba a punto de rechazar una oferta de trabajo por que no me consideraba una buena líder”. Y entonces me puse a pensar en esto.

Cuando ves algo que es interesante y que podría servirle a alguna persona, lo compartes o tratas de guardártelo? Si ves un artículo que crees que podría ayudarle a alguno de tus conocidos, se lo compartes? O te lo quedas? Cuando te sea posible invítale a alguien una taza de café, un vaso de agua.

Quizás no puedas cambiar el mundo, pero si tienes este tipo de acciones quizás podrías cambiar el mundo para esa persona. Recordar que nuestro objetivo en esta vida es ayudar a las personas, debería ser suficiente motivación para hacerlo. No sabes si ese artículo que te costó trabajo escribir podría ser motivo para que alguien intente escribir. Si alguien ve alguna de tus fotos, pinturas, podría tomar la decisión de iniciar a explorar su pasión.

No sabes a quién podrías estar inspirando, y por eso, deberías estarlo haciendo más seguido. En este mundo en el que cada vez mas la gente se vuelve egoísta y le molesta el éxito de los demás, deberías tener la sabiduría y consciencia para entender que el conocimiento es universal, y que es nuestra obligación darle al mundo nuestras creaciones y apoyar en lo que sea a la gente. Si ellos lo toman como recomendación, si en realidad lo utilizan, tu misión estará cumplida. Si por el contrario ellos no aceptan tu ayuda, o ignoran el gesto que tienes con ellos, no es tu problema. Es mas la percepción de ellos.

El tener ese pensamiento y las ganas de ayudar y ser compartido te ayudará a crear más cosas buenas para tí. No se trata de magia, ni nada por el estilo, simplemente cuando tienes acciones pequeñas de ayuda y gratitud, vas provocando un efecto que va a ir aumentando de manera significativa un paso a la vez.

Entonces, el día de hoy, te invito a que pienses en cuál fue el último artículo, libro, fotografía, pintura o texto que has visto. Piensa en alguien que podría sentirse inspirado o en alguien a quién le podría interesar lo que viste. Aprovecha este sábado para abrir una conversación y una puerta que podría ayudarte en el futuro. Pero no pienses en eso en ese momento. Simplemente compártelo. De igual forma, si alguno de los textos que he escrito, crees que podría ayudarle a alguien, dáselo a esa persona. Gracias!