El Dragón

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Muchas veces el éxito, o nuestra imagen de el, parece una criatura mitíca. Parece algo que hemos hablado de el, pero no lo hemos visto o experimentado. Y en ocasiones tratamos de buscarlo, pensando que es ese ser que jamás lograremos ver. A veces visualizamos el éxito como ese ser, pero le tenemos miedo. Nos imaginamos que al verlo será alguien que nos provoque miedo, y en ocasiones eivtamos siquiera evocarlo.

Pero no tiene que ser así. Yo creo que el dragón, al igual que el éxito, es algo que todos podemos y debemos ver y alcanzar. Y cuando lo alcancemos, nos daremos cuenta que ese ser mitíco es alguien que lejos de tenerle miedo, es un gran aliado que nos ayudará a seguir alcanzando nuevos objetivos, nuevas metas y que nos acompañará a lo largo de nuevas aventuras.

Debemos recordar y tener claro que esas visiones de terror solamente son una construcción de nuestra mente. Por eso yo creo que a partir de hoy, debemos llamar a ese dragón, irlo a buscar, y cuando lo veamos, dejar que se acerque a nosotros, poderlo ver a los ojos y decirle, yo te domino. Y abrazarlo. Y suspirarle y decirle: “a partir de hoy soy tu amo y estarás a mi lado siempre”. Y entonces, sabiendo que el éxito está junto a ti, puedes ir avanzando por la vida, destruyendo todos aquellos obstáculos que vas encontrando.

Ese dragón nos puede servir para enfrentar con éxito el miedo. El miedo de tener que hacer algo, de publicar, de escribir, de hablar en público. Si nos imaginamos que ese dragón está a nuestro lado, nada nos podrá pasar.

Pero que hacer cuando las cosas no salen bien? Cuándo vamos viendo que lejos de que se abra el camino, parece que caen rocas, que salen montañas de donde no estaban? Ahí tenemos que encontrarnos con nuestro dragón interior, esa parte de nosotros que está llena de resilencia, de amor, de energía y de herramientas para enfrentar lo que venga. Y entonces comprender que nosotros y el dragón nos fusionamos en uno mismo. Y somos dragón, persona y éxito.

Si logramos creer que somos merecedores de tener al dragón, podremos amaestrarlo, en ocasiones nos puede asustar, incluso nos puede quemar, pero debemos tener certeza que podemos montarlo y volar hacia dónde queramos. Y que somos capaces de todo.

En lo personal, abrazo al dragón que me permita cumplir con mis metas para este año, y una de ellas es escribir diariamente, pero en esta ocasión no solo un texto pequeño, si no que mi objetivo es escribir 500 palabras al día en este blog. Adicional he estado escribiendo 3 hojas diarias a mano, y aparte, para fines de este año deberé estar publicando un libro. Eso me aterroriza. Por qué calculando tengo que escribir al menos 2000 palabras al día. Y eso es algo que me da ansiedad solo de pensarlo. Pero sé que al otro lado de eso está el dragón esperándome, listo para que lo vea y entonces subirme en el. Es como un videojuego que tengo que vencer para llegar al siguiente nivel. Así que solo queda una cosa. Avanzar.