Haters

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A veces la vida es muy chistosa. Ayer estaba pensando en cómo seguramente debo de tener mucha gente que no le caigo bien, gente que seguramente me odia (aunque suene fuerte la palabra), gente que no me tolera y gente que estoy seguro le gustaría que me fuera mal.

Y reflexionaba sobre cómo a veces nos desgastamos tratando de explicar, o justificar ciertas acciones para lavar o limpiar nuestra imagen frente a las personas. Pero eso no tiene nada de sentido.

Es imposible que todo mundo esté de acuerdo contigo. Y es aún más imposible que le caigas bien a todos. Y así estuve ayer pensando en eso, cuando hoy que me despierto leo una frase de Marco Aurelio:

“What if someone despises me? Let them see to it. But I will see to it that I won’t be found doing or saying anything contemptible. What if someone hates me? Let them see to that. But I will see to it that I’m kind and good natured to all, and prepared to show even the hater where they went wrong. Not in a critical way, or to show off my patience, but genuinely and usefully.”

Marcus Aurelius, Meditations, 11.13

Y entonces refuerzo lo que pensaba ayer. Qué en la mayoría de las veces, lo que una persona dice o piensa, refleja más sobre ellos que sobre nosotros. Y esto es particularmente cierto cuando expresan odio o cuando muestran de manera no muy discreta su envidia.

Por eso debemos permanecer en calma, no dejar que esto nos afecte. Pero sobre todo debemos recordar siempre, si lo que la persona dice es algo que podemos cambiar, y sobre todo si vale la pena tratar de cambiar dicha percepción. Si no es así, entonces sigamos trabajando en nosotros mismos. Qué demasiado tenemos que hacer al respecto. Sigamos ofreciendo respeto, paciencia y tranquilidad. Aún cuando pareciera que los otros no se lo merecen.

No debemos perder tiempo pensando en lo que otros piensen sobre nosotros. Eso nos quita energía y enfoque. Solo debemos de enfocarnos en nuestro trabajo y en nuestras cosas.