Una Fórmula Sencilla

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Ayer empecé a ver nuevamente Breaking Bad. Una de mis series favoritas de todos los tiempos y considerada por muchos como una de las mejores de todos los tiempos. Y ayer que veía el capítulo inicial donde Walter pregunta en su clase cuál es el estudio de la química, y luego cuando Jesse le dice a Walter: eres un experto, Walter solo le respondió: es algo básico. Me puse a pensar no en cocinar meth, pero sí en como se “cocina” el éxito.

Aclaro que como lo he dicho muchas veces lo que el éxito puede significar para mí no es necesariamente lo que el éxito significa para alguien más.

Pero para llegar a esa definición de éxito personal, normalmente buscamos métodos, aplicaciones, atajos, soluciones mágicas y todo eso que nos acerque de la manera más rápida a nuestra definición de éxito. Es por eso que tantos libros de auto ayuda tienen tanto éxito (pun intended).

Y leyendo esta mañana, fue como me encontré con esta frase:

“Success boils down to overlooked, age-old basics: consistent practice, being unapologetic about personal choices, investing in the self, and trusting in the process.”

Y en la búsqueda de alcanzar algo, nos olvidamos de lo básico. La única formula que ha funcionado siempre y que debería ser el cimiento de todo lo que hacemos: Practicar de manera consistente y constante, no disculparse por las decisiones que tomamos, invertir en nosotros y confiar en el proceso. Yo a esa formula agregaría, paciencia y resilencia.

Y no es algo que no sepamos, simplemente queremos evitar el fracaso, el proceso largo, no tener que practicar. Y perdemos tiempo buscando recetas alternas, formulas mágicas y atajos. Esperando que un día de repente el éxito toque nuestra puerta y nos abrace.

Así que si queremos alcanzar algo, la formula está, solo se necesita decidirnos y comprometernos. Y como dice la celebre frase que se le ha atribuido a cientos de personas:

“Me tomó 10 años convertirme en un éxito de la noche a la mañana.”