Perritos

Photo by Chris Arthur-Collins on Unsplash

Hace algunos días platicaba sobre mi pastor aleman y como tuve que mandarla a un lugar donde pudiera correr, por qué era demasiado egoísta tenerla en un lugar donde no podía crecer como debe ser.

Además del pastor alemán, hasta el día de ayer teníamos otros dos perros. Una chihuahua y una Schnauzer mini. La schnauzer tenía ya con nosotros más de 14 años. Aclaro que ella llegó cuando yo me casé con mi esposa, pero la perrita ya tenía algunos años con ella. Hace unas semanas tuvieron que hacerle una cirugía para quitarle dientes y un pedazo de lengua que ya estaba gangrenada. Pero la querida perra ahi la llevaba. Sin embargo en los últimos dos días su salud deterioró de tal manera que era imposible ya que caminara, ya no veía bien, no nos identificaba y no comía.

Ayer tomamos la decisión de dormir a la perrita y evitar que siguiera sufriendo. Jamás me había tocado hacer eso con alguna mascota. Ver a dos de mis hijos llorar, despedirse de ella y decirle “gracias por todo” me conmovió de una manera que jamás pensé.

Y me puse a reflexionar, como a lo único que vienen nuestros perritos es enseñarnos a amar sin esperar nada a cambio. Cómo vivir en el momento y dar todo por nuestros seres queridos. Historias hay interminables de cómo la perrita enseño a gatear a uno de los niños, educó a las diversas perritas a hacer del baño y en realidad a ser una fiel compañera de mi esposa.

image of a dog leaving
Tomada de Internet. Desconozco el autor

Ayer les decía a los niños que no había mejor manera de morir, que rodeado de las personas que mas te cuidaron y a las que mas cuidaste. Fallecer en tu sueño y sin dolor, en calma y en paz. Eso es a lo que todos debemos aspirar. Gracias linda Chule por enseñarnos tanto hasta en el último momento. Aunque no lo creas, te voy a extrañar.