Cebollas

El sábado que estaba cortando unas cebollas para un platillo que preparé, me puse a observar cómo está hecha una cebolla. Me puse a observar su exterior, luego empecé a pelar la primer capa dura y seca, y así fue que la ví, llena de capas.

Y entonces me puse a pensar en cómo los seres humanos somos como cebollas. Tenemos cientos o miles de capas que tenemos que ir desmenuzando y pelando para ir descubriendo toda la grandeza que tenemos dentro de nosotros.

Y todos merecemos descubrir esa grandeza. Todos merecemos florecer y ser grandes de mente, de alma, llenos de confianza y ser invencibles o que los eventos externos no nos afecten. De quitar esas capas que nos duelen, esas que nos estorban.

Y así día con día tenemos que ir quitando nuestras capas, en ocasiones llorando, en ocasiones sufriendo, en muchas otras siendo felices.

Muchas de esas capas no nos sirven y nos han afectado. En ocasiones debemos pedir ayuda para que alguien nos quite esa capas y así poco a poco tratar de llegar al centro y darnos cuenta que desde siempre estábamos completos y que no necesitamos nada mas que a nosotros ya que todo lo que buscamos está en nuestro interior.