Historias Que Nos Contamos

“Soy un perdedor.” “Soy un ganador”. Cualquiera de esas frases son válidas para tu mente. Ella no entiende si una u otra es cierta, simplemente lo cree. Y actua en consecuencia de eso. Mucha gente justifica su presente por las cosas que le pasaron en el pasado. Pero no tiene por qué ser esa la historia que marque el resto de tu vida. Nuestras historias pueden ser buenas o terribles, pero no podemos usarlas de pretexto para no crecer o evolucionar. “Es que vengo de una familia disfuncional”, “es que siempre me enseñaron a hacerlo de esa manera”. Hoy día con tantas herramientas tenemos la capacidad y sobre todo la obligación de desaprender y volvernos mejores personas. El creer que el futuro será mejor es una buena manera de empezar. Cuidar nuestra salud, cambiar nuestros hábitos y siempre esforzarnos para reescribir una nueva historia. Eso es lo que todos tenemos que hacer. Y empezarnos a querer un poquito más es una buena forma de hacerlo. Al final de cuentas vamos a entender que no hay persona más importante que uno mismo. Empieza a contarte una mejor historia para tener un mejor presente y seguramente un mejor futuro.