Correr para liberarte

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Tengo lo que va del mes corriendo casi todos los días. Me puse como meta para este mes correr 100 Kms. Y si bien correr es algo que he hecho durante mi vida, la realidad es que tenía muchos años sin hacerlo con propósito. Pero viendo que el covid es parte de la normalidad y con cierta limitaciones para ir al gimnasio y demás, es que retomé la actividad.

Correr me ha permitido escuchar mas audiolibros y reflexionar y meditar mientras lo hago. Durante algunas semanas mi rutina había sido entre semana correr y escuchar podcasts o libros y el sábado en una carrera larga escuchar música.

Durante la semana me preparo para esa carrera larga, haciendo un playlist de la música que escucharé. Es un pequeño ritual que me ayuda a estar “listo”.

Hace un par de semanas agregué esta canción que parecía que no tenía mucho significado, sin embargo ir corriendo a las 5.30 AM con todo en silencio no queda mas que poner atención:

Look inside

You’ll find a deeper love

The kind that only comes from high above

If you ever meet your inner child

Don’t cry

Tell them everything is gonna be alright

Los dos últimos sábados mientras corro han llegado a mi mente muchos pensamientos, pero hoy en particular sentí como me liberaba. Como mi cuerpo decía que ya no quería cargar con todo lo que es suyo, y pasó algo importante, mientras iba corriendo y escuchaba una canción (que parece que no tiene mucho contexto pero en realidad si lo tiene) es que empezaron a salir lagrimas. Lagrimas de coraje, de frustración, de tristeza, de impotencia, pero salieron. Eso pasó en el kilómetro 5 de mi carrera.

Después de eso hubo una liberación completa, una sensación de ligereza, de ir flotando mientras corría, de darme cuenta que la persona mas importante soy yo. Y mientras otra canción salía fue que decidí, ahora soy la persona mas importante en mi vida.

Sticks and stones, they may break these bones

But then I’ll be ready, are you ready?

It’s the start of us, waking up, come on

Are you ready? I’ll be ready

I don’t want control, I want to let go

Are you ready? I’ll be ready

‘Cause now it’s time to let them know

We are ready, what about us?

Hoy me libero. De las cargas. De las culpas. De lo que no me corresponde. Y hoy me enfoco en mi.

Quien pensaría que en el kilómetro 90.8 iba a encontrar mi libertad?

Dar Gracias

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La celebración de Thanksgiving siempre me ha parecido muy bonita. Y desde que tengo memoria la celebro. De cierta manera he estado expuesto a la celebración desde mi infancia y crecí con esa celebración.

Pero mas allá del fondo de juntar a la familia, me parece importante retomar el tema central de la misma.

Dar Gracias. Y dar gracias debe ser una práctica central de nuestro día a día. Dar gracias por las bendiciones, por los eventos, por lo bueno y por lo malo. Por entender que los eventos no son ni buenos ni malos, solo son.

Pero tener gratitud por lo que tenemos, por las bendiciones y por la fortuna, debería ser algo constante en nuestra vida. Yo hoy agradezco por qué si bien 2020 no ha sido el mejor año, si ha traído muchos aprendizajes, muchas lecciones, y estoy seguro que tienen una razón de ser.

Hoy, por qué dan gracias ustedes?

Todos queremos la fórmula

En la búsqueda del éxito o de aquello que consideramos el éxito, todos queremos los puntos, la formula o el checklist para seguir. Y en realidad la fórmula es muy sencilla.

Crea y se constante.

El problema es que una vez que nos dan la fórmula nos quedamos con la sensación que no es lo que esperábamos escuchar. Parecería que estábamos esperando un “abracadabra” que con decirla se iba a revelar ante nosotros una especie de acto de magia y que de repente todo se aclarara, y el camino estuviera despejado y que y que de repente tuviéramos el éxito o eso que queremos o aspiramos

Pero la vida no es así. La formula es muy sencilla, lo que no es sencillo es ser constante y seguir adelante cuando la cosa se pone complicada.

Y tu, que ya tienes la formula, que estás haciendo con ella?

Días y Meses que Pasan

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Han sido días y meses largos. Estamos a medio noviembre y algo que sería temporal y que inició en marzo, hoy parece que es la nueva normalidad al menos hasta el siguiente verano.

Es complicado poner en perspectiva todo lo que ha pasado. Pero tratando de hacer un análisis de lo que estos 8 meses de encierro nos han dejado, creo que han sido mayormente positivos.

Afortunadamente mi familia sigue sana en todos los frentes. Yo, con salud. Si bien últimamente mi salud mental siento que es de un enorme cansancio, en general, todo está bien.

He aprendido mucho, y aún sigo batallando con los limites que por alguna razón siguen existiendo en mi mente. Estoy luchando para romperlos. Pero sigue siendo complicado.

A la distancia he visto como muchos de los patrones o conductas que tengo han sido heredados o pasados por mis padres. Y no lo hago con el afán de juzgarlos, simplemente lo hago como un análisis de que así es. Mi batalla ahora es para procesarlos y romperlos.

Me siento como tratando de salir del agua, y sabiendo que afuera es mejor, pero hay algo que me ata a quedarme ahí. Supongo que sigo buscando las tijeras para cortar el lastre, cuando solo necesito darme cuenta que poniendo mis manos en el piso y empujandome hacia afuera basta.

Hoy tomo la decisión de hacerlo

Cuando Pase la Tormenta

Y cuando pase la tormenta no recordarás como sobreviviste. Así dice una frase de Kafka en la Orilla de Murakami..

Y hoy es un buen momento para retomarla. Llevamos mas de 7 meses con la incertidumbre de la pandemia. Cada día suceden eventos que le agregan un toque aun mas irreal a este año. Pero la vida es así.

Y cada lluvia, cada tormenta, cada impacto, solo nos deberían hacer mas fuertes. Y un día cuando la calma llega, aunque sea por un momento, nos sentaremos a la orilla en paz, para darnos cuenta que valió la pena. Por qué la persona que está sentada ahí en calma y logrando sobrevivir la tormenta es otra muy distinta. Y ese es el arte de vivir.

Persistir y Resistir

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Persistir. Resistir. Así me repetía esta mañana mientras despertaba. Persistir y resistir y nunca rendirse, trataba de completar mis pensamientos.

Persistir. Resistir e insistir. Lo repetía como mantra mientras ponía los pies en el piso y daba la bienvenida a un nuevo día.

Y mientras tomaba un vaso de agua, lo volví a repetir. Y entonces nuevamente un sentido profundo de agradecimiento por el nuevo día y por lo que viene invadió mi mente, mi cuerpo y mi alma.

Ahora si. Estoy listo para este nuevo día.

Recuerdos Escondidos

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Ayer mientras escuchaba música, me puse a pensar en cuantas cosas de la infancia tenemos olvidadas. Es decir, cuantas experiencias de nuestra niñez no nos acordamos que sucedieron, cuales eventos decidimos esconder y cuales de manera inconsciente han forjado parte de nuestra personalidad.

Y durante el día de ayer y hoy he estado tratando de recordar. De recordar momentos de mi infancia y de mi vida que me han marcado. Puedo enumerar bastantes, sin embargo tengo vagos recuerdos de un período de mis 2 a 6 años. No recuerdo mucho al respecto.

Es acaso que hay algo que no quiero traer al consciente?

Caos

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Hay días que todo parece un caos. Días en que todo parece que se cae. Y de repente, lo único que queda es parar. Respirar profundo. Hacer una pausa. Y darse cuenta, que el caos, no lo es tal. Qué solo basta tener calma, para darnos cuenta que no todo está mal.

¿Tomarte un día de descanso?

Han sido días pesados. Días de estrés, de desvelos, de cansancio mental. Hoy el cuerpo me lo empezó a decir. Es momento de descansar. El dolor de espalda empezó a aparecer. Primero como tensión en los hombros y cuello. Y luego dolor en la espalda.

Es momento de escuchar al cuerpo. Pausa. Pero también es momento de escuchar a tu inconsciente. Ese que te pide a gritos. Que pauses. Que te detengas. Y conectes con el. Conectes contigo. Y vuelvan a platicar. Vuelvan a tener esa conexión. Necesaria para encontrar el balance. Pero sobre todo para que no estén tan separados.

Es momento de tomarte unas merecidas vacaciones. Aún cuando eso solo implique no hacer nada.