Persistir y Resistir

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Persistir. Resistir. Así me repetía esta mañana mientras despertaba. Persistir y resistir y nunca rendirse, trataba de completar mis pensamientos.

Persistir. Resistir e insistir. Lo repetía como mantra mientras ponía los pies en el piso y daba la bienvenida a un nuevo día.

Y mientras tomaba un vaso de agua, lo volví a repetir. Y entonces nuevamente un sentido profundo de agradecimiento por el nuevo día y por lo que viene invadió mi mente, mi cuerpo y mi alma.

Ahora si. Estoy listo para este nuevo día.

Recuerdos Escondidos

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Ayer mientras escuchaba música, me puse a pensar en cuantas cosas de la infancia tenemos olvidadas. Es decir, cuantas experiencias de nuestra niñez no nos acordamos que sucedieron, cuales eventos decidimos esconder y cuales de manera inconsciente han forjado parte de nuestra personalidad.

Y durante el día de ayer y hoy he estado tratando de recordar. De recordar momentos de mi infancia y de mi vida que me han marcado. Puedo enumerar bastantes, sin embargo tengo vagos recuerdos de un período de mis 2 a 6 años. No recuerdo mucho al respecto.

Es acaso que hay algo que no quiero traer al consciente?

Caos

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Hay días que todo parece un caos. Días en que todo parece que se cae. Y de repente, lo único que queda es parar. Respirar profundo. Hacer una pausa. Y darse cuenta, que el caos, no lo es tal. Qué solo basta tener calma, para darnos cuenta que no todo está mal.

¿Tomarte un día de descanso?

Han sido días pesados. Días de estrés, de desvelos, de cansancio mental. Hoy el cuerpo me lo empezó a decir. Es momento de descansar. El dolor de espalda empezó a aparecer. Primero como tensión en los hombros y cuello. Y luego dolor en la espalda.

Es momento de escuchar al cuerpo. Pausa. Pero también es momento de escuchar a tu inconsciente. Ese que te pide a gritos. Que pauses. Que te detengas. Y conectes con el. Conectes contigo. Y vuelvan a platicar. Vuelvan a tener esa conexión. Necesaria para encontrar el balance. Pero sobre todo para que no estén tan separados.

Es momento de tomarte unas merecidas vacaciones. Aún cuando eso solo implique no hacer nada.

Iluminación y Depresión

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Hoy por la mañana me desperté con otra noticia de esas que afectan tu estado de ánimo y te meten de lleno en el ciclo depresivo nuevamente. Lo que lo hizo diferente fue que en un principio la noticia me provocó mucho coraje, me hizo rabiar. Después me hizo reírme de la situación.

Yo que pensaba que tenía todo bajo control, de repente me doy cuenta que mi plan no funcionó.

Acto seguido, me dio un ataque de tristeza y poco a poco empecé a sentir como se nublaba todo nuevamente.

Después, me dio una tremenda calma. Y mi pensamiento a cambiar y a decir, por algo pasan las cosas. Ya no lo puedo cambiar. Tengo que aceptarlo y tengo que avanzar con esto que me está poniendo la vida.

Y todo eso sucedió en un período de unos 45 minutos. Todos esos sentimientos y sensaciones acumulados como una olla de presión. Afortunadamente pude abrir la tapa de tal suerte que al ir reconociendo cada sentimiento, se iban alejando y desapareciendo.

Y en eso estaba, tratando de analizar justo lo que había pasado. Tantas emociones desatadas por un evento, que si bien pude haber prevenido, no lo vi venir. El caso es que decidí poner un podcast para escuchar una entrevista, y en un acto de coincidencia (aun creemos que las cosas suceden por coincidencia?) una frase apareció de la nada:

Before enlightenment, I used to be depressed; after enlightenment, I continue to be depressed.

Anthony de mello

Y si bien no considero en lo absoluto que esté “iluminado”, si me hizo sentido entender que el aceptar y aprender a vivir con ciertas cosas, te libera de la ansiedad o de la presión de querer controlar el resultado. Supongo que ahora queda seguir en el camino, aceptando que las emociones me pueden traer de un lado para otro, pero mientras lo vea y lo reconozca, todo va a estar bien.

Estado de Tensión

Son momentos de tensión. La pandemia de este año nos ha tenido a todos con problemas de todo tipo. Y básicamente lo que el COVID ha mostrado son dos campos. Aquellos que perdieron todo, y otros que no han perdido nada, y al contrario han disfrutado.

Quizás hay unos en un punto medio donde nos encontramos muchos. Donde hay sufrimiento, pero es manejable. Eso me hizo reflexionar y ponerme a pensar, de cuales de los campos me gustaría estar. Ser del bando de los que la han pasado sin broncas, que así van por la vida sin sufrimiento, sin esfuerzo, sin crecimiento.

O tener el gusto y el gozo de ir superando obstáculos. Probar de que soy capaz? La primer respuesta podría ser la más fácil y hasta obvia- Pero reflexionando, me doy cuenta, que todo esto es una prueba, y al final de todo este estado de tensión. Saldré adelante y mas fortalecido. Como un carbón sometido a presión, que termina convertido en diamante. Hay mas satisfacción en los logros.

Espejo

Mirarse al espejo podría pasar como una actividad banal. Imagenes de influencers viendóse al espejo para ver si el maquillaje, si el peinado o si el labial está bien aplicado, han sido constantes en los últimos tiempos.

Pero, el detenerse, y voltear a ver tu reflejo en el espejo. Observar cada detalle de tu cuerpo, de tu cara, de tus ojos, y de tu alma es un ejercicio que no todos hacemos de manera constante.

Voltearte a ver con profundidad, con cariño, con amor, con respeto y con gusto es algo que cuesta trabajo. Y cuesta, por qué es difícil voltearnos a ver, para encontrar las respuestas que buscamos. Muchas veces andamos buscando hacia afuera. Cuando las respuestas empiezan hacia adentro.

Reconocer qué tan solo somos un ser humano, que va por la vida intentandolo, y desarrollando su papel de la mejor manera. Y aún cuando nos damos de tumbos ocasionales, lo volveremos a intentar. Y con la nariz ensangrentada, con golpes y moretes en el cuerpo. Lograr levantarnos, para entonces pararnos frente al espejo y decirnos, “te amo”, “tu puedes” es un acto de valentía. Un acto de aceptación, pero sobre todo una obligación que tenemos con nuestro ser y con nuestra alma.

Pero así como te pusiste nervioso cuando se lo dijiste a tu primer amor. Así te lo debes de repetir constantemente. Voltea a ver el espejo y date cuenta qué tu primer amor, siempre serás tú mismo.

Hoy es uno de esos días.

Hoy es uno de esos días, donde todo se ve negro. Donde desde que despierto se ve la nube sobre mi cabeza. Donde mis pensamientos son negativos, y donde no hay mucha fortaleza ni fisíca ni mental para seguir adelante.

Es uno de esos días donde la depresión muestra su cara nuevamente, para recordarme que aquí está. Y finalmente los sentimientos escondidos empiezan a asomarse. El enojo, la tristeza y la desesperanza empiezan a salir en orden protagónico como si fuera una obra de teatro. Como si dijeran, no basta con tantos problemas que tienes, hoy es un buen momento para visitarte.

Y entonces, los observo, les doy la bienvenida y les digo, aquí están nuevamente, mas vale que los adopte unos días más, me visiten y se vayan. Sé que tienen que hacer sus visitas ocasionales. Pero no me sirven para funcionar. Reconozco que estén ahí, y reconozco que tienen un objetivo que cumplir. Pero por otro lado, les digo, déjenme en paz. Sé que están ahí como un eterno compañero, pero necesito avanzar, ya no quiero estar tan atorado, necesito fluir, y necesito producir. Por favor, tengan piedad de mí. Qué su oleada no me afecte. Pasen a saludar, pero también, váyanse pronto.

Estar en la Playa

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Me gustaría estar en la playa. Observando como va saliendo el sol por el horizonte, dando la bienvenida a un nuevo día, mientras tomo mi taza de café recién hecho, sentado en la playa y observando la majestuosidad del paisaje.

Y como eso hay mil cosas que me gustaría estar haciendo que actualmente no puedo hacer. Pero la vida es muy sabia. O me quedo lamentandome que no puedo estar en la playa, que en estos momentos no puedo viajar. O puedo aprovechar esta circunstancia, para ponerme una meta, reenfocarme en lo que si puedo hacer y tener la certeza que pronto lograré mis objetivos.